diumenge, 17 de juny de 2018

LEON'S ROSTOCK, PARRILLA Y SALSAS

Establecimiento: Leons Restaurant-Ribs, Steaks un Fisch
18055 Rostock
Kröpeliner Straße, 20
Tfn +49 381 37565563
Precio orientativo: 25 €

Steakhaus Leon's
3,0 - Buena carne, precios correctos.




Barbacoa, parrilla de carnes y pescados, hamburguesas, ensaladas y muchas salsas. Muy buena atención y precios competitivos. Un 3 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Adpatado
Aparcamiento:
Zona peatonal
Espacio:
Grande (110p)
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Bona
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabo:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Clásica

Vinos y cava:
De la Tierra
De otras tierres
Otros:

IDIOMAS
Alemán
Inglés




Rostock está al norte de Alemania, con playa y puerto en el Mar Báltico, lo que la convierte en una ciudad con un tráfico de cruceros importante. La zona centro de la ciudad, peatonal, está plagada de tiendas y restaurantes, sin olvidar la cultura, de hecho, la universidad de Rostock es de la primeras que se crearon en el norte de Europa y edificios, fuentes, parques, el reloj astronómico, junto con la parte de la muralla y la iglesia son lugares que merecen una visita.
Entre tanto caminar hay que alimentar también el estómago y ese día en vez de lanzarnos a la aventura a probar cocina alemana de verdad (o no) decidimos ir a la parrilla y comer algo de carne así que entramos al Leon's, un restaurante amplio, cómodo, con una decoración sencilla y una cocina basada en la parrilla a unos precios bastante razonables para estar ubicados en una zona tan turística, además, la puerta está justo delante del Wasserspiel, una especie de "fuente-canal" con diversos mecanismos que se mueven con el fluir del agua y que es bastante visitado.
Nos sentamos y pedimos unas cervezas y un Spritz a unos precios diferentes a los habituales en Cataluña. Los precios del resto de la carta ya no difieren tanto, bueno, al menos esa es mi percepción. Al ser platos grandes y con guarnición solo pedimos un plato para cada uno, aunque siempre acabamos probando de aquí y allá.

Große Ofenkartofell, que es una patata asada al horno rellena (jacket potato) de crema de queso quark, hierbas aromáticas y un poco de ensalada y champiñones salteados. Rica, sana y apta para vegetarianos.
Steakpfanne, un combinado con  tres tipos de carne: lomo de cerdo, pechuga de pollo y rosbif. Patatitas con romero, judias verdes al vapor, un poco de salsa de pimienta y mantequilla de hierbas completan la cazuela que te ponen en la mesa. Especial para compartir y muy rico.
Ribs combo, con salsa barbacoa honey Style, muy tiernas, jugosas y con poquito de ensalada de col de acompañamiento, que no todo sea carne. Con salsas barbacoas para añadir, por supuesto
El cuarto plato fue un ribe-eye de 350 g, hecho al punto. Carne marmoleada, jugosa, buenísima y con un plato de ensalada variada, y nada de bolsa, eso sí, la salsa de mostaza y miel, que en Alemania todo lo comen con salsas.

La cuenta total 96 €, menos de 25 por persona, claro que no tomamos postre, eso lo dejamos para la terraza de un café, que no recuerdo el nombre, situado en la zona peatonal a la altura de la Plaza de la Universidad.
Una ciudad de paso obligado en cruceros que van hacia la península escandinava y que merece la pena dedicarle unas horas.

diumenge, 10 de juny de 2018

NUNCA COCINAS SIN HAMBRE, O COMO SE LLAME EL SITIO

Establecimiento: Nunca cocinas sin hambre
28015 Madrid
Calle del Noviciado, 14
Tfn 919 91 25 98
Precio orientativo:  20 €

Nunca cocinas sin hambre
3,5 - Buena atención, local y precios. 


Cocina coreana, especialidad en barbacoa de carne, pescado o vegetales. Muy buena atención, precios correctos, local acogedor, con encanto. Un 3,5 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Difícil
Espacio:
Mediano (60p)
Distribución:
Correcta
Iluminación:
Buena
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabo:
Correcta
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
Bañera
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Informal
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Larga
Con fotos
Vinos y cava:

Otros:
Cerveza asiática
IDIOMAS
Castellano
Coreano




La verdad es que el nombre de este restaurant coreano lo desconocemos porque todo está escrito en chino pero en Google lo he encontrado con el curioso nombre de "Nunca cocinas sin hambre". Ubicado en el barrio de Maravillas (ahora Universidad) del distrito Centro de Madrid y rodeado de unos cuantos restaurantes de cocina oriental su oferta se centra en la barbacoa coreana.
El local está distribuido en dos plantas; a pie de calle hay una barra y unas cuantas mesas y al fondo del local una amplia escalera baja a un colorido salón, con flores y bambú, muy bien iluminado y unas mesas con resistencia de calor incorporada. Como curiosidad: una antesala con una bañera de patas da paso a los lavabos. ¿Se bañará alguien ahí?
La carta está traducida "de aquella manera", imagino que sin ayuda humana así que las fotos ayudan bastante. También va ser de gran ayuda mi hermano, que es un hombre viajado y conocedor de gastronomías lejanas.


La atención es muy amable aunque el nivel de castellano es más bien básico, decir los números, cubiertos, palillos, cerveza, agua, postres y pocas palabras más. Pedimos unas cervezas, agua del grifo (que en Madrid es lo habitual) y palillos. Aquí son metálicos, para que no se quemen.
Empezamos con unas gambas en salsa agridulce de aperitivo, y para mi sobrinilla unos fideos de arroz fritos y un bol de arroz blanco.

Para los demás la barbacoa que va con fondo de caldo, verduras, la carne veteada de cerdo y unos pulpitos. Cuando acabamos con el cerdo pedimos mas carne, de ternera veteada esta vez. Para dar el punto picante a la carne pedimos unos cuencos de salsa ssamjang y una bandeja de kimchi.




De postre nos repartimos unos mochi y un helado con fruta que llevaba también bolitas de tapioca.

La cuenta llegó con un 10% de descuento que no entendimos por qué, hicimos la reserva por teléfono, con suerte, porque en otras ocasiones no había quien hablara el mismo idioma en el canal de comunicación. Repartidos entre los 8+1 comensales salimos a unos 20 € por persona. Económico para cenar en el centro Madrid un sábado.
Al salir vimos todas las mesas ocupadas, la mitad de ellas por público oriental. Normal con estos precios y cocina. Un sitio que sin estar en redes sociales como Facebook o Instagram y sin ni siquiera hablar el idioma anfitrión, tiene aforo completo cada día. 

diumenge, 3 de juny de 2018

DE PINYOL VERMELL, UN RACONET DE PAU I BON MENJAR

5,0 - Producte, atenció i preu.

Establiment: De pinyol vermell
08970 Sant Joan Despí
Carrer de Catalunya, 17 
Tfn 931 06 00 82
Preu orientatiu: des de 20 €

De Pinyol Vermell va obrir fa poc més d'un any com un espai diferent "per fer una tapa o un platet" a Sant Joan Despí. El local està distribuit en dues plantes: a peu de carrer hi ha la barra i taules per unes 12 persones i a la planta superior l'espai permet seure fins a 20 persones còmodament, i també estan els lavabos.
El fil musical està a un nivell que no molesta en absolut i que sempre he trobat molt encertat (balades dels anys 40 hi havia a la meva darrera visita).
Les seves prestatgeries estan plenes de llaunes i flascons de productes de qualitat, gourmets i D.O. que et garanteixen que el que arriba a taula ha d'estar bo sí o sí. La barra no es queda enrere, amb una sobrassada de Mallorca deliciosa, embotits catalans, mallorquins i ibèrics, incloent el pernil de gla; i a la nevera hi ha una acurada selecció de formatges.




A més a més, a la carta pots trobar plats de planxa com els xipironets o les brotxetes de peix; de xup-xup com les mandonguilles amb sípia o el pollastre amb bolets i foie; i d'altres preparacions com rillettes d'oca, mi-cuit, tàrtars, amanides... Marisc n'hi ha segons temporada i per encàrrec.

Clar que també pots demanar qualsevol de les llaunes de la prestatgeria i menjar-te uns musclos en escabetx, unes escopinyes o un porc senglar amb cebes, per dir-te alguns exemples. Els vins van variant i sempre trobes una bona opció per escollir.

L'atenció de l'Enric i la Lluïsa, la parella que gestiona aquest raconet de Sant Joan Despí, és fantàstica i sempre t'atenen amb un somriure. Els preus són ajustats, segons la meva apreciació, tenint en compte el producte que serveixen. El preu mitjà per sopar volta els 20 € en funció del que demanis.

Però De Pinyol Vermell no és només un espai per cuidar la panxa, es cuiden també la música, la literatura, el dibuix... De tant en tant organitzen recitals de poesia, exposicions de còmics, pintures, fotografia i alguna actuació musical.
Un lloc del que sempre surts amb tots els sentits satisfets.

diumenge, 27 de maig de 2018

PUERTO MADERO, A CAMBRILS TAMBÉ HI HA BONA CARN

Establiment: Puerto Madero Cambrils
43850 Cambrils
Carrer de les Drassanes, 31
Tfn 977 79 17 83
Preu orientatiu: 30 €
Menú diari: 15,50 € (cap de setmana i festius 18 €)

Puerto Madero, Cambrils
3,5 - Bona carn, espai bonic però ajustat.

Cuina argentina, graellades, tatakis i tàrtars. Bona atenció, terrassa, TV per esdeveniments esportius. Preus correctes. Un 3,5 estrelles Pepa Pink.

LOCAL
Accés:
Accesible
Aparcament:
Proper
Espai:
Mitjà (60 p) Terrassa
Distribució:
Ajustada
Il·luminació:
Correcta
Mobiliari:
Cadires
Trona bebè
Neteja serveis:
Bona
Assecador de mans:
Aire (dels bons)
Canviador:
No
Extres:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuari:
Uniforme
Amabilitat:
Eficàcia:
Presentació:
Clàssica
Diferents menús
Vins i caves:
De la Terra
D'altres terres
Altres:
Pantalla
IDIOMES
Català
Castellà




A Cambrils, tocant la Rambla de Jaume I és un bon lloc per tenir un restaurant, en aquest cas una parrilla argentina amb cuina vista. La decoració actual, en tonalitats beix i grises, amb estovalles blanques i un parament que inclou uns bastonets d'oli i all, un pot d'un bon chimichurri, diferents tipus de sal, vinagre de Mòdena i un bon oli de Cambrils, d'arbequina.
  
La terrassa està molt protegida de forma que es pot aprofitar tot l'any. L'accés amb rampa permet l'entrada a persones amb mobilitat reduïda encara que la distribució de les taules dins del local és molt ajustada, no sé com faran si entra una cadira de rodes, i menys a la terrassa que vaig veure més justeta d'espai encara. Nosaltres portàvem un nen en cadireta i la vam aparcar sota la barra (sense nen dins 😅). També tenen trones pels nens.
La carta es la esperada de una parrilla argentina i un seguit de tàrtars, tatakis i alguna tapeta més mediterrània. Ofereixen un menú diari per 15,50 €, que puja a 18 en cap de setmana, un altre amb chuleta gallega (35 €) i el que vam agafar nosaltres, menú parrillada, que per 23,50 € inclou vi, aigua, pa, postres i cafè. Un preu molt competitiu i que a nosaltres, per sopar, va resultat en quantitat excessiva, pot ser per dinar sí que haguéssim acabat amb tot.
Només arribar ens van portar una copa de cava de benvinguda i un aperitiu de pa de focaccia amb tonyina en tataki.
El menú parrillada inclou una ampolla de vi per cada dues persones d'una petita selecció així que vam demanar Estancia Argentina per ells, D.O. Argentina, un bivarietal cabernet, malbec que estava bastant bo; i un Lambrusco I.G.T. Emilia per elles, rosat, amb un gust una mica de piruleta. L'aigua és de l'aixeta passada per un equip d'osmosi i no la cobren.
Dels entrants vam escollir el plat de pernil de gla amb pa de vidre (sense foto) pel nen que ens acompanyava, i tres del mixt argentí (empanada argentina, vitel tonne i matambre). Bon plat amb que ja es podria haver sopat sense res més per la mida.
A taula arriba una graella amb brases que porta verdures i la carn: xoriço criollo, botifarró de ceba, lletons, vacío, entraña, pollastre, xurrasco i chinchulines (tripa). Quan ho vam veure ja imaginàvem que no l'acabaríem, no perquè no estigués bo, per la quantitat. Tots els talls estaven molt bons, fins i tot les verdures. Sort que el que no et mengis el pots demanar per emportar i sempre pots esmorzar un xoriset o donar-li al teu gos.
Per això de que estava inclòs vam demanar postres. Jo el meu el vaig portar cap a casa, que era un tiramisú bastant contundent, com mantega més que formatge. El Santi un Don Pedro, gelat de torró amb whisky crec... Els nostres amics una crema de iogurt amb fruits vermells, estaven molt tips.
El compte estava clar, 23,50 per persona, més una ampolla d'aigua amb gas. Trobo un preu molt competitiu per estar en una zona de platja i amb una qualitat molt bona.
L'atenció molt correcta i atenta en tot moment, i això que era un dissabte a la nit i la terrassa estava plena de gent (al menjador interior eren 3 taules). Aquest cap de setmana em venia de gust tornar-hi per tastar algun platet més però resulta que quan hi ha partits de futbol els retransmeten i com que no sóc futbolera, doncs ja ho deixarem per un altre dia.

diumenge, 20 de maig de 2018

GANDARIAS, O PINTXOS O RESTAURANT

Establecimiento: Gandarias
20003 San Sebastián
31 de Agosto Kalea, 23
Tfn 943 42 63 62
Precio orientativo: desde 45 €

Gandarias Restaurant
2,5 - Buena matería prima, ruidoso, incómodo.

Cocina tradicional, vasca. Buena materia prima para elaborar platos y pinchos en un mismo espacio, opciones sin gluten. Certificado "Family Friendly". Atención amable, precios elevados y sin IVA, local muy ruidoso. Un 2,5 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Zona peatonal
Espacio:
Mediano (40p)
Distribución:
Correcta
Iluminación:
Buena
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabo:
-
Secador de manos:
-
Cambiador:
-
Extras:
-
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Clásica

Vinos y cava:
De la Tierra
De otras tierres
Otros:
Tienda
IDIOMAS
Castellano
Eukera
English



El Gandarias es uno de los sitios preferidos por todos a la hora de ir de pinchos por la zona vieja de Donostia. Famoso por su delicioso risotto con hongos e Idiazábal y el solomillo a la brasa, (las fotos aquí) tiene una larga barra a la entrada repleta de pinchos para todos los gustos y jamones colgando del techo. Si pillas una mesa de las de fuera, te colocan un avisador acústico con lucecitas que te avisa cuando tu comanda está lista para que entres a buscarla.
Como nos gustan bastante los pinchos del Gandarias decidimos reservar mesa e ir a cenar el sábado de nuestro fin de semana en Euskadi. El local tiene un tamaño medio, la zona de la entrada es para tomar pinchos y unas dos terceras partes está ocupado por las mesas del comedor y el acuario lleno de langostas y otros crustáceos. Decoración clásica, mesas vestidas con manteles blancos, demasiado próximas entre ellas para mi gusto y separadas de la "zona de pinchos" por un biombo. Nada de intimidad, nada de silencio.

Carta con cocina tradicional vasca y sugerencias de temporada, vimos que en las mesas vecinas  (ocupadas prácticamente por publico extranjero) los platos más demandados eran el jamón, pulpo a la gallega y chuletones. Nosotros ya habíamos comido un chuletón muy bueno (en Larre-Gain) así que para cenar preferíamos algo más ligero. Elegimos el Aizpurua, D.O. Getariako Txakolina correcto que ya conocemos y nos gusta y pedimos unos guisantes de primavera con espárragos frescos, huevos escalfados e infusión de pata negra. Bien, para nuestro gusto estaban más al dente de lo deseado, pero esto es como el arroz, cada uno tiene su gusto. Y unas alcachofas templadasMuy buenas, servidas con piñones y aceite, mucho, para mojar pan, mucho pan.


De segundo bacalao al estilo "Gandarias", que según las explicaciones vendría con una parte en salsa vizcaína y otra un tipo pil-pil. Bueno, pues era un bacalao a la plancha con añadidos alrededor: salsas en los lados, patatas debajo, verduras por encima. Un plato un poco decepcionante porque las salsas tampoco eran de las de "para mojar pan". Por último un pichón dos texturas, un guiso reducido con las muslitos y plancha para las pechugas. Tampoco fue un plato que nos conquistara.


Y todo eso con larga espera entre plato y plato, escuchando los cánticos y gritos de la zona de pinchos y viendo la lucha de los camareros para que respetaran el biombo y no lo echaran abajo un grupo de descamisados con unos cuantos zuritos de más. Desde luego no nos apetecía tomar postre y pedimos la cuenta. Como la carta no incluye el IVA (algo habitual en Euskadi, no entiendo por qué) el total fue de 89,60 €, con postre y café el precio medio supera los 50 €.
Desde mi punto de vista no se puede pretender ofrecer un servicio de calidad en un espacio compartido de consumición de pinchos y copas.

Quizá entre semana esta fórmula funcione pero mi experiencia en sábado fue nefasta.
Quizá también nos equivocamos al escoger los platos y los embutidos y la chuleta nos hubieran satisfecho más.
Quizá debimos pedir la carta de pinchos y raciones...
Probablemente vuelva al Gandarias, pero a tomar pinchos en la calle.