diumenge, 18 de febrer de 2018

THE BREAKFAST CLUB, LA CADENA DE MODA EN LONDRES

Establecimiento: The Breakfast Club
N1 8EA Londres
31 Camden Passage
Tfn 020 7226 5454
Precio orientativo: £16

The Breakfast Club
2,0 - Cadena de moda, incómodo y caro.

Café, brunch, comidas... Famosos pancakes, colas para entrar, espacios justos, buena atención, precios elevados. Un 2 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Escalones
Aparcamiento:
Fácil
Espacio:
Pequeño (30p)
Distribución:
Ajusta
Iluminación:
Bona
Mobiliario:
Sillas
Limpieza lavabo:
Buena
Secador de manos:
Aire
Cambiador:
No
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Cartulina
Vinos y cava:
-
Otros:
IDIOMAS
English





The Breakfast Club es una cadena con 11 locales repartidos por Londres con un amplio horario de apertura para tomar desayunos, brunchs, comidas y cenas. Cada local tiene su horario específico pero desde las 7:30 ya puedes encontrar alguno abierto y cierran entre 10 y 11 de la noche, claro que el tema reservas no es tan fácil, en la mayoría solo se puede reservar desde las 5 de la tarde así que las colas en la puerta son habituales.
La fachada de todos los The Breakfast Club es de un amarillo intenso (pantone 102, diría yo). Por dentro suelen ser un poco eclécticos, llenos de colorido y mobiliario, aprovechando cada rincón. La carta se divide en las diferentes comidas por horario, cócteles y demás bebidas, incluyendo productos de publicidad como cuencos, pins, camisetas...
Intentamos tomar un almuerzo (desayuno a media mañana, brunch) en el de Hoxton, llegamos a las 12 y ya había una cola con 10 personas esperando. Al cabo de 10 minutos decidimos probar en otra ocasión porque la fila no se movía.
Nuestro segundo intento fue en el local de Angel en el barrio de Islington, tuvimos suerte, eran las 9:30 de la mañana y no había nadie en la calle. Subimos hasta la puerta pero dentro no quedaba sitio... Nos apuntaron y nos indicaron esperar fuera, lógico con las dimensiones del local. Al cabo de 5 minutos llegó otra pareja y después de entrar, salieron y se situaron detrás de nosotros.
A los 10 minutos nos llamaron y nos guiaron hasta una mesa en la que no me vi capaz de colocarme así que pedí, por favor, el cambio a otra que se estaba desocupando. Aceptado el cambio nos acompañaron a la puerta otra vez a esperar mientras que limpiaban la mesa, menos mal que nos dejaron quedarnos dentro, aunque fue una molestia porque no dejaba de entrar gente que volvía a salir para colocarse en la cola que se formaba en la calle.
Por fin nos acoplamos en la mesa, no con mucho espacio y sin saber dónde poner los abrigos. "Espero que todo esto merezca la pena", pensé. Ya con la carta en la mano era dificil decidir entre la cantidad de tortitas (pancakes) que hay, los diferentes combinados de desayuno británico, las múltiples preparaciones de huevos, tostadas, cereales (incluído el delicioso porridge) y unas cuantas opciones vegetarianas. ¡Teníamos que aprovechar el haber conseguido una mesa!
Finalmente me decidí por un café con leche y los eggs benedict con jamón de York, esperando comer unos huevos maravillosos, pero no fue para tanto, la salsa holandesa un punto cítrica no me acabó de compensar la espera y el lugar.
Santi pidió el desayuno Full Monty, un enorme plato al más clásico estilo británico con huevos a la plancha, bacon, 
salchicha, morcilla, tomate a la parrila, patatas fritas, champiñones en conserva, judias blancas con tomate y un par de rebanadas de pan tostado con mantequilla, acompañado de una cerveza. Ni siquera se lo acabo.
Cuando llegó la cuenta confirmé que es la cadena de moda: el desayuno nos salió por más de 31 libras (incluyendo las 3,51 de propina). Por ese precio (y menos) se puede desayunar en The Wolseley, con mucho más espacio, tranquilidad, tradición y glamour.
Al salir, la cola de personas esperando para entrar ya superaba la docena. Yo con una vez ya he tenido bastante, para mi no merece la pena ni la espera, ni el precio en un local abarrotado, húmedo, con unos lavabos minúsculos en un sótano al que llegas por una escalera estrecha, empinada y retorcida. Eso sí, el color de la fachada me encanta.

diumenge, 11 de febrer de 2018

CAL SANTI BURGUER-TECA, ENS VA AGRADAR EL NOM

Establiment: Cal Santi Burger-Teca
43711 Banyeres del Penedés
Av. Marquesa de Grigny, 25
Tfn 977 622 199
Preu orientatiu: 15 €
Menú diari: 10,90 €

Cal Santi Burger-Teca
2,5 - Local nou, còmode, bona atenció.




Hamburgueses, amb opcions de peix i vegetal. Esmorzars de forquilla, tapes i menú diari. Bona atenció, local nou, preus econòmics. Un 2,5 estrelles Pepa Pink.

LOCAL
Accés:
Fàcil
Aparcament:
Carrer
Espai:
Mitjà (30 p)
Distribució:
Correcta
Il·luminació:
Correcta
Mobiliari:
Cadires
Neteja serveis:
Bona
Assecador de mans: Aire
Canviador:
No
Extres:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuari:
Uniforme
Amabilitat:
Eficàcia:
Presentació:
Curta, en estovalles
Vins i caves:
De la Terra
Altres:
Esmorzars de forquilla.
Plats per a celíacs
IDIOMES
Català
Castellà




El local està al poble de Banyeres del Penedès, una comarca per visitar caves i fugir del soroll de les grans ciutats. Ubicat al mateix edifici de l'hotel de la població, fa uns mesos que ha obert amb una oferta de tapes, hamburgueses, menú de diari i esmorzars de forquilla. La decoració és bastant neutra, amb cadires i taules de fusta, amb la barra situada a l'esquerra i una porta al fons que dóna a la cuina. Els lavabos estan a un primer pis, sense climatitzar, així que si has d'anar, posa't l'abric. 😉
La carta és senzilla, de fet són les estovalles, amb tot un seguit de diferents hamburgueses, amanides, tapes i postres. Alguns plats són aptes per a celíacs, o els poden adaptar.
Vam arribar un grup de 10 persones (més una nena petita) i de seguida, molt amablement, ens van col·locar les taules per seure. Vam demanar unes patates braves casolanes, per obrir boca. La veritat és que no tenen res que envejar a les clàssiques braves mediterrànies amb salsa rosa picant. Les patates molt bones, però la salsa no deixa de ser quètxup picant amb maionesa.
Un plat de
callos, dins dels suggeriments. Correctes. També per a compartir, nachos Cal Santi. Al tenir el cognom del lloc esperava algun tret diferenciador al plat però res: uns nachos de bossa, amb una salsa de tomàquet per sota i una crema de formatge per sobre, estil tex-mex total. És com si hagués comprat dos pots d'aquells que hi ha al súper i apa. Prescindibles totalment.
Amanida Cèsar, molt senzilla, amb mezclum de bossa, pa fregit, tires de bacó, pollastre, daus de formatge semi-curat...
A més a més d'un
carpaccio de bou amb parmesà, del que no tinc foto, vam demanar unes quantes hamburgueses. La Cruixent, amb pit de pollastre, que no n'hi havia. La Vegetal, que venia amb tofu i va agradar. La Foie, que també portava formatge de cabra. Personalment crec que s'ha abusat molt del formatge de cabra i no sempre queda be. De fet la persona que l'havia de menjar va deixar una bona part al plat.
La
Black Angus, que ja en sí és un acte de fe. Pensar que per 7,75 € et donaran Black Angus és una qüestió de fe.
La
Tonyina, que va ser una decepció total. Ningú esperava la tonyina picada, clar que ningú va preguntar...
La
Barbacoa, amb ruca, tomàquet, bacó, cheddar i salsa barbacoa al Jack Daniel's.
Dels noms dels postres no em recordo... crema o iogurt d'alguna cosa.
El compte prou econòmic, no va arribar a 14 € per cap però no tots vam demanar el mateix nombre de plats.
Quan vam arribar el local estava buit i al marxar estava a més de la meitat de la seva capacitat. És nou i sempre agrada provar llocs nous i aquest, a l'estar al costat del restaurant de l'hotel és una opció més econòmica però hi ha plats que a mi no m'han acabat de convèncer i mira que el nom del local m'encanta!!!

diumenge, 4 de febrer de 2018

THE LIGHTERMAN, EN LA NUEVA ZONA DE KING'S CROSS

Establecimiento: The Lighterman
NC1 4BH London, King's Cross
3 Granary Square
Tfn 020 3846 3400
Precio orientativo: £70

The Lighterman
3,0 - Vistas al canal, cómodo, buena atención.

Cocina británica en Granary Square, King's Cross, con vistas al Regent's Canal. Edificio de tres plantas, luminoso, con muy buena atención, platos de precios elevados y en bebidas se dispara, como es habitual en este país. Un 3 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Dificil
Espacio:
Grande (100 p)
Terraza
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Ténue, también natural
Mobiliario:
Sillas
Bancos
Limpieza lavabo:
Correcta
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
Higiene íntima
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Corta
Vinos y cava:
Internacional
Otros:
Celebraciones
IDIOMAS
Inglés





Al norte de la famosa estación de King's Cross en la que Harry Potter se sube en el expreso a Hogwarts en el andén 9 y 3/4 (aunque te será más fácil subir en el Eurostar que va hasta París) está la Granary Square. Rodeada de edificios que antaño fueron una zona industrial que se abastecía desde el Regent's Canal con las barcazas que llegaban cargadas de mercancias, el patio donde se recepcionaban es ahora una plaza cubierta de fuentes y hamacas, que se abre al Regent's Canal con unas gradas tapizadas de césped artificial. Los edificios se han restaurado y destinado a diferentes actividades de formación, exposiciones artísticas, eventos musicales, supermercado y unas cuantas ofertas gastronómicas.
Una de ellas es The Lighterman, un edificio de tres plantas que llega hasta el canal y que debe su nombre a los conductores de aquellas barcazas: los "ligthers". Con terrazas en los tres niveles y paredes de vidrio en tres caras, el interior del edificio combina madera y metal, un estilo industrial aunque acogedor ya que durante el día la luz natural y las vistas al canal y la plaza le proporcionan un encanto especial. Durante la noche una iluminación interior tenue consigue un ambiente romántico.
La carta ocupa la cara de un folio e incluye unos entrantes fríos, diferentes tostadas y ensaladas, las típicas empanadas británicas (pie) y diferentes opciones de carne y pescado. Todas las guarniciones se pagan aparte, ya sean patatas, verduras, puré...

La carta de vinos es extensa y carísima. Encontramos un par de vinos catalanes, un par de cavas, unos cuantos más Rioja, algún Albariño, muchos franceses, incluidos Champange, unos cuantos italianos y por supuesto, británicos. Es curioso que los ordenan primero por copas, luego por tipos: espumosos, Champange, rosado, naranja (y aquí ponen el Albariño), "los de casa" (los británicos) y luego hacen una subclasificació de blancos y tintos con apartados segun caracteristica principal (aromàtico, con cuerpo, etc...) y ordenados por precio, hasta el punto que tienen un apartado titulado push the boat out, algo así como "para tirar la casa por la ventana", con vinos desde 55 a más de 200 libras. Acaban el listado con un apartado de vinos "diferentes" donde colocan el Jurançon o el Pedro Ximénez. Por supuesto también hay cervezas, whiskys, brandys, rones...

Llegamos con una reserva y nos indicaron subir al primer piso (hay ascensor). Ya en la mesa nos recogieron los abrigos para llevarlos al guardarropa y nos dejaron la carta a la vez que traían una botella de agua (del grifo) y preguntaban si nos apetecía algún cóctel para empezar. El local estaba lleno y el sonido ambiente bastante elevado. Cogimos la carta de vinos y nos quedamos en el apartado de los tintos intentando no tirar la casa por la ventana y nos decidimos por un francés natural (¡que miedo!) Gamay de Savoie, de la bodega Domaine Giachino, que al final nos gustó y todo. No quiero pensar que nos gustó por las 35 libras que costó sabiendo que en Tarragona se encuentra por unos 10 €.
Empezamos con Sharing Bermondsey charcuterie & British cheese board, pickles, un enorme plato de embutidos (algo así como decir "embotits de Vic") para compartir que nos gustó mucho, la verdad es que nos sorprendió. Y los quesos que venían en la tabla, como no, un cheddar curado y fuerte y un stilton que te hacía llorar de emoción. Pedimos una ración extra de pan par poder acabarlo todo aunque los pepinillos apenas los probamos.
Como plato principal escogimos carne. Para Santi 270 g dry-aged ribeye, la parte magra de un chuletón de vaca vieja. El acompañamiento se pide (y paga) aparte. Santi pidió patatas fritas y fue un poco decepcionante que fueran congeladas, pagando £3,5 por ración. La carne muy buena, eso sí, y al punto que de pidió. En la foto ya está empezada la carne.
Para mi 28 day dry-aged Lake District sirloin,  un solomillo de 28 días de maduración de una zona montañosa al norte de Inglaterra. Delicioso, tierno y con sabor. El acompañamiento purple sprouting broccoli, chilli, garlic & parmesan, bastante mejor que las patatas congeladas fritas.
La carta de postres es de precio fijo: 6,5 libras y sugieren un maridaje para cada uno desde 7 a 9 libras. Al final compartimos un sticky toffee pudding con helado de vainilla. Muy dulce, pero me encantó. Suave, calentito en contraste con el helado y con el caramelo fundido en el fondo... Muy rico.

La cuenta un disparate, y eso que llevábamos un regalo de Navidad de mi amiga Isabela de 
£70. Subió a 117,50 más el 12,5% de propina, total 132,18 libras para dos personas. Si tomas un cóctel de aperitivo se va la cuenta a 80 o 90 por persona. Libras, claro.
La cantidad de comida fue más que suficiente y la calidad muy buena, a excepción de las patatas fritas (pedimos salsa bearnesa para mejorarlas). El local es muy acogedor y con bonitas vistas, la atención muy buena, muy atentos y rápidos entre platos. Los baños con ese defecto de tener las tapas más pequeñas que la cerámica y que ya he visto en la mayoría de lavabos de Londres. El defecto del local es la sonoridad, aunque en la planta baja está el bar y esperas que al subir haya un poco más de silencio no es así. Las paredes de vidrio absorben poco más de la mitad del sonido que se emite dentro de la sala por lo que las ondas quedan por allí, molestando... Aunque los precios son un poco más elevados que los del resto de las ofertas de restauración de la zona, The Lighterman siempre está lleno y es un lugar ideal para tomar una copa en las tardes o noches, o desayunar junto al canal. Y los domingos hay Sunday roast!!! Será cuestión de ir en verano y quedarse en la terraza.

diumenge, 28 de gener de 2018

AJOBLANCO, CUINA I CÒCTELS

Establiment: Ajoblanco Tapas&Cocktails
08006 Barcelona
Carrer de Tuset, 20
Tfn 93 667 87 66
Preu orientatiu: 40€

Ajoblanco Restaurant
3,0 - Local, atenció i còctels.




Cuina mediterrània, tapes, arrossos i un grapat de diferents carns amb D.O. A la nit també còctels i música en directe. Molt bona atenció en un local còmode i molt bonic. Preus pujadets. Un 3 estrelles Pepa Pink.

LOCAL
Accés:
Fàcil
Aparcament:
Zona blava
Espai:
Gran (60 p) Terrassa
Distribució:
Correcta
Il·luminació:
Correcta
Mobiliari:
Cadires
Neteja serveis:
Bona
Assecador de mans:
Paper
Canviador:
No
Extres:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuari:
Uniforme
Amabilitat:
Eficàcia:
Presentació:
Curta

Vins i caves:
De la Terra
D'altres terres
Altres:
Còctels
IDIOMES
Català
Castellà
Anglès



El Ajoblanco està situat molt a prop de la Diagonal, al barri de Sant Gervasi, al carrer Tuset. Van obrir al 2014 i a les nits sempre està ple amb gent que ronda els 35-40 anys.
És un local ampli, amb decoració de colors clars, blancs i fusta, que inclou algun detall d'aire colonial. A l'entrada hi ha una llarga barra i al final, cap a l'esquerra s'obre un espai amb taules fixes amb bancs entapissats, tipus cafeteria dels any 70, cobrint una paret. A la paret oposada està la cuina i entre mitges hi ha un parell de fileres de taules de dos persones, massa juntes entre elles. Unes quantes taules rodones de bona mida per grups acaben d'omplir l'espai. Els lavabos, molt curiosos, amb portes de vidre, al fons a la dreta.
La cuina té un gran finestral que permet veure la major part de l'elaboració dels plats. Una cuina amb gent jove que prepara plats mediterranis amb productes de temporada i que funciona fins les 12 de la nit per a que puguis acompanyar els còctels amb alguna tapeta.
La carta inclou, a més a més de tapes, plats de l'hort, del mar i un apartat amb carns D.O.: catalanes, basques, manxegues, extremenyes... Dins de les begudes els vins catalans tenen un apartat diferenciat, així com els còctels, que es serveixen fins les 3 de la matinada.

Nosaltres vam anar a fer un tast aquest estiu, a l'hora de dinar, perquè per sopar deu haver un xivarri important amb la barreja de gent sopant i la que fa el gin-tònic (que és el que està de moda ara...). Difícil decidir els entrants perquè tot va de gust però al final vam demanar una croqueta cremosa de pernil de gla per cadascú, perquè van per unitat i un parell de cruixent de boletus i foie amb maionesa de ruca. Tots dos plats molt bons.

La ensaladilla ajoblanco amb ventresca de tonyina ens va agradar força, amb l'elaboració cada vegada més habitual de portar la tonyina per sobre en comptes d'integrada en la barreja.
Després vam menjar un arròs del senyoret, amb tot pelat, en una quantitat més que suficient i molt gustós. Ens va sorprendre gratament.
Encara que no som gaire de postres, de vegades no pots evitar demanar alguna cosa. Quan vaig veure 
cremós de maracujà amb xocolata blanca i llima no vaig poder estar-me'n i la veritat és que ho vaig encertar.

De preu una mica pujat per mi. Una mitjana de cervesa 3 € i un Martini 5 no és el que estic acostumada a pagar per Tarragona, però pot ser que per la zona #upperDiagonal (com diu el Ricard) sigui un preu normal. A més a més portàvem un descompte del 30% en plats per reservar amb El Tenedor i el cost per persona, 
incloent una copa de vi i el pa de vidre, va ser de gairebé 29 €, el que vol dir que un àpat sense descompte deu estar  sobre els 40 €.
A les nits hi ha música en viu i sessions amb DJ. Una opció per fer una copa amb un bon mos.